Llevo preparando personas para obtener la certificación PMP desde hace más
de cinco años y en todos los grupos surge la misma pregunta en la primera
sesión ¿Voy a aprender algo nuevo? La respuesta es que siempre se aprende algo
nuevo, que sin dudarlo vamos a aprender todos de todos, pero
que nadie piense que con esta certificación vamos a
encontrar la fórmula magistral para hacer las estimaciones
definitivas desde el primer día de proyecto.
Empecemos por entender que PMBOK no refleja
una metodología, PMBOK es un estándar. ¿Qué quiere decir eso? Pues
que se trata de una recopilación de buenas prácticas que tenemos que aterrizar
a la manera como queremos gestionar los proyectos en nuestro ámbito. La
metodología se debe construir de acuerdo a las prácticas que aporten un valor
claro. Usaremos aquello de PMBOK que necesitemos y lo que realmente encontremos
e utilidad; el resto, lo desecharemos.
En un acercamiento radical podríamos decir que PRINCE2 podría haber sido el
resultado de aplicar PMBOK a una gestión de proyectos predictiva focalizada en
un caso de negocio inicial con un claro componente de gestión estructurada, o
que scrum es una metodología basada en PMBOK y orientada a productos que no tienen
un alcance cerrado desde el principio del proyecto.
La certificación PMP te prepara para conocer
cuales son los procesos de gestión genéricos de manera que se pueda
gestionar un proyecto dentro de un marco/empresa orientado a la gestión por
proyectos. Por encima de los procesos están los estándares de especialización
que PMI elabora a través de los voluntarios de la organización. (de lectura
obligada una vez obtenida la certificación)
La mayoría de las organizaciones tienen un mapa de procesos muy parecidos a
los expuestos y recogidos por PMBOK.
Sólo es
necesario un pequeño esfuerzo para mapear los procesos de compañía con el
estándar PMBOK. Que nadie espere que los procesos vayan a ser los
mismos ni por supuesto que se vayan a llamar igual.
Normalmente los
procesos de compañía suelen ser un mix de los proceso recogidos en PMBOK. El
caso más radical que conozco es el de una multinacional que tiene tres
macroprocesos para la gestión de los proyectos extremo a extremo.
Además,
la certificación PMP te permite
estructura el conocimiento. Normalmente conocemos la mayoría de las
recomendaciones y buenas prácticas recogidas en PMBOK, pero es necesario que
las apliquemos en el orden correcto. La certificación nos ayuda a enfocar y
fijar ciertas pautas
de manera que quedan
ancladas como foco de nuestra gestión.
Y para terminar,
la certificación PMP no
garantiza que el poseedor sea un buen Project Manager. La certificación PMP garantiza que en un momento dado
conociste una extensa lista de técnicas y herramientas, con las entradas y
salidas necesarias para usarlas y emplearlas correctamente.
¿Aporta un valor la certificación? Sin duda
alguna, sobre todo teniendo en cuenta los costes asociados y la proyección
profesional que aporta, aunque como todo
en esta vida, lo importante o es el conocimiento, sino lo que podemos
hacer con él.