| Fuente: StockFresh |
A mi particularmente me funciona bien el construir una WBS con su diccionario y elaborar un minidocumento de alcance junto con todos los afectados de una manera u otra por el proyecto. Este proceso puede ser formal en el caso de organizaciones maduras en Gestión de Proyectos, o en el caso contrario, puede ser en forma de reuniones improvisadas con una carga didáctica profunda para que todo el mundo tenga una idea clara de lo que vamos a obtener con el proyecto, así como de lo bueno que es para todos invertir tiempo en la planificación con el fin de minimizar errores y ahorrar costes. Hay que dejar claro que la planificación también forma parte del proyecto, y que invertir en ella es maximizar los resultados.
Es normal que los clientes nos hostiguen con fechas de comienzo, con urgencias comerciales, con hitos de facturación y otros elementos importantes para su negocio y presencia en le mercado. El cliente ha pagado por un proyecto y lo quiere ya. Si no andamos muy duchos nos arrancarán un compromiso a la primera que nos descuidemos, lo cual suele ser el origen de todos nuestros males. En un ambiente distendido nos podemos comprometer a tener un resultado en una fecha sin tener a veces poco más que unas nociones básicas que lo que quiere nuestro sponsor/cliente/stakeholders. Es común que al principio de un proyecto seamos optimistas y hagamos valoraciones muy alegres. Cuando algo parece muy fácil, debemos ponernos alerta y preguntarnos cuántos antes lo han intentado, y si es tan sencillo por qué estamos nosotros ahí delante.
Ante peticiones de compromisos de este tipo, debemos ser muy didácticos y explicar por qué necesitamos tiempo para planificar el proyecto. Nos pueden soltar aquello de "Pero cómo no vas a saber cuanto se tarda en hacer esto, si tú eres un experto" Cuidado, porque ese tipo de frases están apelando al orgullo profesional y nos arrastran al terreno emocional, normalmente reñido con el pensamiento analítico necesario para llevar a cabo una correcta planificación.
Sin embargo, ¿Es necesario tener todo el alcance acotado y definido para empezar a trabajar en la ejecución del proyecto? La respuesta es No. De hecho, seguiremos descubriendo alcance y tareas nuevas hasta el final del proyecto, pero tenemos que arrancar, y lo haremos en el momento en que nos sintamos más o menos confortables con la definición del alcance pactado y los compromisos que hemos adquirido con la organización en su conjunto. Es en ese momento, y no antes cuando podremos dar una fecha definitiva en la que esperamos tener terminado el proyecto y del dinero que pretendemos gastarnos.
Hola Jose Luis,
ResponderEliminarEn parte estoy de acuerdo contigo, aunque hay una frase con la que no lo estoy, y es la siguiente: "Es en ese momento, y no antes cuando podremos dar una fecha definitiva en la que esperamos tener terminado el proyecto y del dinero que pretendemos gastarnos.".
La fecha que proporcionarás al patrocinador será ESTIMADA. No podrá ser definitiva hasta que vayas avanzando en el proyecto. Creo que es muy fácil de comprender con un proyecto de una mega-construcción.
Un saludo,
Alberto
Hola, Alberto, Gracias por el comentario.
EliminarEfectivamente, la fecha definitiva no puede asegurarse hasta bien entrado el proyecto. Sin embargo, debemos fijar objetivos (baselines) e intentar cumplirlos.
Dependiendo del cliente, puedes trabajar con él con estimaciones iterativas, o bien puedes encontrarte con que es mejor no dar una fecha hasta que lo tengas más o menos claro.
Yo en el post me refiero a la fecha de entraga, la que es baseline. A mi por lo menos me funciona mejor no hablar de fechas y tiempos hasta que las cosas están más o menos claras. Fue una de las cosas que más claras me quedaron en mis primeros años de vida laboral, tras una serie de amargas experiencias.
Saludos!