Estos proyectos son como un Dios Maya: necesitan sangre fresca, tantos recursos asignes, tantos recursos quedarán absorbidos por un proyecto titánico y desmedido que arrasará todo lo que haya a su paso. Sin embargo, los proyectos que devoran hombres tienen una serie de características comunes que iremos desgranando a lo largo de diferentes post.
Estas características nos deben alertar de que la gestión de estos proyectos necesita de unas grandes habilidades políticas, una capacidad de liderazgo indiscutible y un temple y resistencia al stress a prueba de balas ya que el Project Manager va a tener que explicar un montón de cosas en foros muy diferentes y ante audiencia poco amigable.
Cuando nace un proyecto Caníbal, todos quieren participar en
él. Se trata de proyectos con mucha visibilidad, en los cuales se puede obtener
gran reconocimiento y experiencia profesional. Es más, a las primeras señales
de zozobra, muchos son los que se presentarán voluntarios para tomar los mandos
de la nave y reconducirla a buen puerto. Incluso cuando las cosas siguen yendo
mal, no faltan voluntarios para reconducir la situación y hacerse cargo de la
nave.
Es normal que tras el primer project Manager sacrificado en aras de hacer ver al cliente que este proyecto se va a conducir con mano firme, que se llame a una consultora especializada en Project Management para que haga un análisis y reflote el barco. Todo son parabienes, pero raramente nadie se para a atender las recomendaciones de los esforzados consultores. Finalmente estos consultores defienden ante el cliente una serie de mejoras que se deben implementar, todos quedan más o menos conformes y todo vuelve a empezar, asegurando que estos aguerridos consultores se van a quedar para ayudar a reflotar el barco, montando e integrando una oficina de proyectos ad-hoc para el proyecto que ayudará a gestionar la globalidad del proyecto.
Otra característica de los proyectos Caníbal suele ser su tamaño. El tamaño normalmente implica multitud de recursos, y cuantas más personas sean necesarias, mayor es el esfuerzo de comunicación que hay que hacer para coordinar los equipos. Habitualmente los proyectos Caníbal implican a multitud de personas y departamentos. De esta manera los recursos involucrados tienen diferentes objetivos, a veces contrapuestos.
Es normal que tras el primer project Manager sacrificado en aras de hacer ver al cliente que este proyecto se va a conducir con mano firme, que se llame a una consultora especializada en Project Management para que haga un análisis y reflote el barco. Todo son parabienes, pero raramente nadie se para a atender las recomendaciones de los esforzados consultores. Finalmente estos consultores defienden ante el cliente una serie de mejoras que se deben implementar, todos quedan más o menos conformes y todo vuelve a empezar, asegurando que estos aguerridos consultores se van a quedar para ayudar a reflotar el barco, montando e integrando una oficina de proyectos ad-hoc para el proyecto que ayudará a gestionar la globalidad del proyecto.
Otra característica de los proyectos Caníbal suele ser su tamaño. El tamaño normalmente implica multitud de recursos, y cuantas más personas sean necesarias, mayor es el esfuerzo de comunicación que hay que hacer para coordinar los equipos. Habitualmente los proyectos Caníbal implican a multitud de personas y departamentos. De esta manera los recursos involucrados tienen diferentes objetivos, a veces contrapuestos.
Como primera conclusión:
Los proyectos caníbal adolecen de un correcto modelo de comunicación y
coordinación. Este sin embargo no es fruto del proyecto en sí, sino de una incorrecta gestión de las comunicaciones del proyecto.
(To be continued...)
(To be continued...)
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